Querido Lector,
Mi nombre es Tom Sweeny, y quiero agradecerte por tomar el tiempo para leer y considerar las cosas que voy a compartir contigo aquí.
Este mensaje es como una señal en el camino de tu vida! y, es el propósito de ésta señal darte una invitación para seguir la senda que guía para vida eterna.
Brevemente antes de que Jesús muriera en la cruz del Calvario, y pasara a vida eterna; su apostol Tomás le hizo ésta pregunta, en Juan, Capítulo 14: Versículo 5-6: "Le dijo Tomás: Señor, no sabemos adónde vas; ¿Cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por medio de mí."
Jesús estaba apuntando a Tomás en frente de la senda o camino que guía a la vida eterna, y lejos de ése comino que
nos guía a la destrucción. Jesús dijo en Mateo, Capítulo 7: Versos 13-14: " Entrad por la puerta estrecha; porque es ancha la puerta,y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; porque es estrecha la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y son pocos los que
lo hallan." Antes de que continues a lo largo de tu camino en la vida, el SEÑOR te invita a que te vuelvas hacia la puerta
angosta y sigas éste camino angosto que te guía a la vida. Jesús es el camino a la puerta angosta que guía a la senda de vida eterna! Y El nos ofrece que la vida eterna con él en
el cielo como un regalo. La mayor parte de mi vida, yo creí que tenía que ser suficiente bueno y hacer suficientes cosas buenas para merecer mi camino al cielo, porque me habían dicho esto: " talvez si tú eres suficiente bueno, y haces cosas buenas, vayas al cielo." Bueno, yo sabía por supuesto, que si tenía que hacer suficientes cosas buenas o si era suficiente bueno a la vista de Dios, para ganar el derecho de ir al cielo, que estaba definitivamente iyendo para el infierno. Y después un amigo compartió conmigo las buenas nuevas que el cielo es un regalo gratis, que no se ganaba ni tampoco se
merecía. La Biblia dice en: Efesios, Capítulo 2: Versos 8-9: " Porque por gracia habeís sido salvados por medio de la fe; y ésto no proviene de vosotros, pues es don de Dios; no a base de obras, para que nadie se gloríe." Creo que ésto puede ser visto más claramente, cuando vemos lo que la Biblia dice acerca del hombre: El hombre es un pecador, y no se puede salvar asímismo. Nosotros leemos en: Romanos, Capítulo 3: Verso 23: "Por cuanto todos pecaron, y están destituídos de la gloria de Dios." Entonces si tratamos de ganar el derecho para entrar al cielo nosotros mismos, entonces debemos hacerlo de
acuerdo a los estandares de Dios. Jesús dijo; en: Mateo, Capítulo 5: Verso 48: " Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto." Lo que significa que tenemos que ser perfectos y sin pecado ante los ojos de Dios, vemos arriba en la escritura: Romanos, Capítulo 3: Verso 23 : Que todos hemos pecado, entonces sabemos, aunque lo haya hecho a la
edad de doce años, que no somos y no podemos ser perfectos. Déjame darte una ilustración… Supone que solamente hice tres cosas malas a los ojos de Dios en un día. Alguien puede pensar que yo era una persona rasonablemente decente por nuestros estandares. Y supone por ejemplo, que yo no perdone a alguien por algo que me hizo, yo usé lenguaje profano y vulgar y le mentí a alguien, por cualquier razón. En el tiempo de un año eso suma mil noventa y cinco pecados en un año. Y en una vida promedio de setenta años eso suma a setenta y seis mil ciento cincuenta pecados. Tú puedes ver fácilmente que si el estandar de Dios para que yo entre al cielo por mi propia cuenta, es vivir en una vida perfecta, no hay forma que yo pueda ofrecer mi vida a Dios y esperar que él la acepte.
Déjame ponerla en una forma diferente… Vamos a suponer que mi esposa y yo te invitamos a desayunar. Y nosotros estuvimos preparando omelets como uno de los platos queibamos a servir para el desayuno. Y después de tener todos los ingredientes listos, mi esposa comenzó a quebrar los huevos dentro de la cacerola con los ingredientes previos preparados y el segundo huevo que ella quebró dentro de la cacerola se tornó podrido. No importa cuantos buenos ingredientes estaban dentro de la cacerola, no podríamos ofrecerte ésto a tí! Y de la misma manera, nosotros no podemos ofrecer nuestras vidas tan imperfectas a Dios con pecado en ellas. Sin embargo aunque nosotros pecamos, el Dios viviente aún nos ama más claramente de que lo puedan expresar las palabras.!
Dios dice, en: Jeremías, Capítulo 31 Verso 3: "Con amor eterno te he amado." Cuando miramos lo que la Biblia tiene que decir acerca de Dios, Vemos que Dios es misericordioso, y por lo tanto el no quiere castigarnos. Pero, Dios es también justo, y castigará nuestros pecados. Salmo 89:32 " Entonces castigaré con vara tus transgreciones, y con azotes sus iniquidades."
Ahora ésto crea un problema. Por una parte, Dios, es muy misericordioso, y dice en: Jeremías, Capítulo 31: Verso 3: " Con amor eterno te he amado". Y por otro lado, siendo un Dios justo, él dice: Salmo 89:32 " Entonces castigaré con vara tus transgreciones, y con azotes sus iniquidades." Y también: Ezequiel 18:4-B " El alma que pecare, esa morirá." Dios resolvió éste problema, por su misericordia y gracia, a travéz de Jesucristo su hijo, quien dió su vida en la cruz del Calvario, para pagar por todos nuestros pecados. Si, él pagó por todos mis pecados y los suyos! Ésta es una cosa sorprendente de hacer para Dios y su hijo! Y una cosa muy difícil de entender.
Déjame explicártelo de ésta manera… Supone que tú estuviste conduciendo de tu casa a algún otro lugar de la ciudad, y fue un camino muy largo, para ver algunos miembros de la familia. Y tú estuviste en la carretera por muchas horas, y estabas muy apresurado por llegar a ése lugar y descansar. Y entonces estabas acelerando bien sobre el límite de velocidad para acercar tu destino final. Un agente de policía te sacó y te dió una costosa multa por exceso de velocidad. Y al tiempo indicado, que estabas cominando en la corte de tráfico, te estás preguntando que donde vas a encontrar el dinero para pagar ésta multa en tu presupuesto que está severamente estirado. Entonces tú miras hacia arriba y ves el juez en sus vestidos negros, sentado en la banca esperando confrontarte a tí en éste asunto. Y sorprendido, te das cuenta que el juez que está sentado en la banca, es tu tío, quien te ama y es un hombre muy misericordioso. Pero que no hay forma de que él pueda dejarte fuera. De hecho, cuando el policía termina de darle su evidencia, el juez no tiene otra opción sino cargarte la cantidad máxima por tu multa. Sin embargo, después del juicio ha sido terminado, el juez se bajo de la banca, y se quita sus vestidos negros y paga la multa por tí.
Eso es lo que Jesús ha hecho por nosotros! El renunció a todo lo que tenía en el cielo, y vino a la tierra como un pequeño bebe. Jesús creció y predicó las buenas noticias del evangelio y después el dió su vida en la cruz para pagar por mis pecados y los suyos. No solo por las cosas que hemos hecho incorrectas hasta hoy; sino también por todas aquellas cosas malas que ibamos a hacer desde el día de nuestra concepción, hasta el día de nuestra muerte.
¿Recuerda el verso de la Biblia que vimos arriba? Dice en Efesios, Capítulo 2: versos 8-9 " Porque por gracia habeís sido salvados por medio de la fe; y esto no proviene de vosotros, pues es don de Dios; no a base de obras, para que nadie se gloríe."
Entonces, nosotros no podemos ser lo suficientemente buenos para merecer entrar en el cielo, pero, Jesucristo es el infinito Dios hombre. El murió para pagar por nuestros pecados, y para comprar un lugar en el cielo para nosotros, el cual él ofrece como un regalo grátis. Este regado es recibido por fe. La fe es mucho más que una banqueta de tres patas. La primera pata de una banqueta es creer que él es Dios y es un recompensador para aquellos que hacen cosas buenas. El creó todo lo del cielo y de la tierra, y a tí y a mí. El creó nuestros ojos y oidos, y ciertamente pueden ver y oir todo lo que va pasando en toda la tierra y en todo el universo.
La segunda pata de la banqueta es entendimiento que Dios no está fuera en el espacio, sentado en el cielo, sin importarle todo lo que está pasando, en la tierra. La Biblia dice, en : 2 Crónicas, Capítulo 16: Verso 9: "Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a través de los que tienen corazón perfecto para con él."
Dios está definitivamente mirandonos! No hay lugar donde tú puedas ir en que él no esté contigo, y él está allí no importando los problemas o luchas que tú tengas. El Señor quiere que nosotros confiemos en él y que lo llamemos cuando las cosa están iyendo mal, y cuando están iyendo bien también.
Y la tercera pata de las tres patas de la banqueta es inquietar nuestra alma, y si vamos a gastar una eternidad en un infierno real, o en un cielo igualmente real. Esta pata de nuestra banqueta de fe es confiar solamente en Jesucristo para nuestra salvación.
Entonces, nuestra banqueta de tres patas consiste en: Creer que él es Dios, y recompensa a aquellos que hacen cosas buenas. Creer que a él le importas; y confiando en él para las cosas que necesitamos en éste mundo. Poner nuestra confianza solamente en Jesucristo para nuestra salvación!
Jesús dice esto, en Juan, Capítulo 3: versos 16 al 18: " Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que cree en él, no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por medio de él. El que cree en él, no está condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios."
Ahora por lo que Jesus ha hecho por nosotros, pagando por nuestros pecados en la cruz, ya que nosotros no pudimos hacerlo en ninguna manera por nosotros mismos. Nosotros necesitamos poner nuestra confianza en su trabajo terminado a nuestro favor; en el Calvario, y, el Señor siendo nuestro ayudador, tornó nuestros pecados en arrepentimiento, confesandoselos a él cuando nosotros fallamos. Y pide por el perdon de los mismos, lo cual él está muy dispuesto a hacer!
El Señor dijo en 1Juan, Capítulo 1: Verso 9: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados, y limpiarnos de toda iniquidad." Y Jesús te ha dado esta invitación personal para invitarlo a él a entrar en tu corazón como tu Señor y Salvador.
El dice en el libro de Apocalipsis, Capítulo 3: Verso 20: " He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo."
Yo te anímo a que abras la puerta de tu corazón, y pidas a Jesús que venga dentro de tí y sea Señor de tu vida, y pon tu confianza en él como tu salvador ahora. Si lo haces, tendrás vida eterna a través de Jesucristo nuestro Señor, quien es el camino angosto a través del cual debemos entrar. Y solo entonces tu sabras que éstas promesas no vienen de mí, sino que vienen de la Biblia. Entonces sabrás que poniendo tu confianza en Jesus, es que tienes vida eterna. Aquí está lo que Jesús y la Biblia dicen de ellos mismos:
Jesús dijo, en Juan, Capítulo 6: Verso 47: "De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna." Y leemos en 1Juan, Capítulo 5: Verso 13: "Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, (y para que sigáis creyendo en el nombre del Hijo de Dios)."
Si tú has invitado a Jesús a tu corazón, como Señor de tu vida y confiastes en él como el salvador de tu alma; quiero darte la bienvenida como un miembro del cuerpo de Cristo, y como un miembro de Su iglesia!
Si tu todavía estás considerando en hacerlo, te pido que alcances a Dios en oración, y preguntes al Dios viviente lo que debes hacer. Y entonces, actúa de acuerdo a la respuesta que tú recibas. El Señor es digno de tu completa confianza!
Yo no tengo todas las respuestas, pero si tienes preguntas, trataré de contestarlas por mi mismo. O también, tratar de encontrar una respuesta para tí.
Confía en el Señor con todo tu corazón!
_______________________________________________________________________ Envía preguntas o comentarios a Tom Sweeny a: tom.sweeny@thesignpost.org